8 de Marzo. Día internacional de la mujer

Aunque por mi situación de jubilada no puedo sumarme a realizar la huelga, quiero sin embargo sumarme al espíritu de este día a través de un guiño de apoyo desde mi blog.

Para mi este es un día de reivindicación, de transmisión de un mensaje a la sociedad, un mensaje cada vez mas unánime,  que permita lograr una mayor sensibilización y  visualización de la discriminación que en muchos aspectos continuamos padeciendo  las mujeres.

8-marzo-3

En mi opinión se han dado grandes pasos, nada que ver el escenario de hace veinte años con el actual, pero queda camino por recorrer. No mencionare cifras, porque hoy todos los medios de comunicación ya nos han  puesto al día de las mismas,  pero quiero resaltar que en muchas ocasiones la discriminación, no es exclusivamente  por la falta de apoyo legislativo,  nuestra sociedad, va por detrás de las Leyes en muchas ocasiones. Las trabas en ocasiones, vienen desde la propia estructura social, los usos, las costumbres, los miedos, las dificultades y en el caso de muchas  mujeres el hecho de llevar tan arraigado lo que supone la maternidad, hace que a veces ellas mismas no se atrevan a dar determinados pasos.

Por poner un ejemplo que conozco de cerca.. El colectivo de enfermeras  es mayoritariamente femenino y sin embargo hay mas hombres que mujeres en puestos de dirección, de gestión, de responsabilidad. ¿Por que si la posibilidad de acceso a un cargo colegial, por ejemplo, es la misma, para mujeres que para hombres, son los hombres en general, los que acceden a estos puestos? No hay duda de que la carrera profesional de la mujer deja de ser ascendente, desde el momento que empieza a tener hijos. Es a veces la propia mujer la que se excluye, por falta de apoyos, de cobertura familiar etc. porque la costumbre es que sea ella la que asuma la responsabilidad de la familia, del cuidado de padres etc. a costa de su proyección personal. Muchas mujeres sacrifican sus aspiraciones personales y profesionales por vivir una vida mas equilibrada y en armonía con la familia.

El discurso de la desigualdad entre hombres y mujeres es muy amplio y se puede escribir de muchas maneras, y verlo desde muchas vertientes. Lo importante es, que en este 2018 parece que empieza a calar con fuerza, la necesidad de romper esas barreras, para que tanto hombres, como mujeres tengan las mismas oportunidades y que desaparezcan las “prebendas”  y costumbres, que hacen que determinados puestos que podían estar ocupados por mujeres, se sigan adjudicando a los hombres. El resto lo tiene que hacer la mujer, animarse a traspasar esas barreras.

También quiero recordar en este 8 de Marzo, a San Juan de Dios, ya que es el Patrón de las enfermeras y enfermeros.