Barreras para reducir el consumo de alcohol

La Organización Mundial de la Salud, propuso el 15 de Noviembre como día mundial sin alcohol,  para estimular a la reflexión, sobre lo que supone el consumo de alcohol, sus consecuencias y así llamar la atención sobre esta enfermedad.

AERGI Asociación de Alcohólicos y Adictos en rehabilitación situada en Lasarte-Oria, organizó con este motivo una, de sus muchas charlas, con el propósito de continuar en su línea de  sensibilizarnos sobre la adicción al alcohol y otras sustancias.

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Comenzó la conferencia,  aportando cifras sobre el consumo en nuestra población y me quedé con la idea de que el 53% de la población consume alcohol de forma habitual y que desde el año 1994 no ha descendido el consumo.

La pregunta es, ¿ por qué no desciende el consumo de alcohol, sabiendo  los estragos que produce?

Se puede pensar, que el consumo en exceso de alcohol por parte de  la población adulta, y  de una parte importante de los adolescentes, va unida a la falta de  percepción de riesgo ante el consumo y a la falta de control en la venta de alcohol. Si a esto unimos que  en nuestra tierra, el alcohol es una forma de socialización de mayores y jóvenes y una diversión absolutamente aceptada,hasta se puede entender que se de naturalidad al tema.

Aunque no quede bien el decirlo, no hay duda de que en nuestras ciudades y pueblos hay un exceso de bares, cafeterías y otros establecimientos donde se vende alcohol. Cada cuatro pasos hay uno, y no digamos lo que se amplia la oferta cuando llegan las fiestas patronales o cualquier tipo de evento.

Habría que cuestionarse también,  el habito que tienen muchos padres de ir con sus hijos a los bares a pasar un rato con sus amigos, mientras los niños juegan o están en medio del bar, tomando un refresco. Me preocupa, porque los niños desde bien pequeños, pueden asociar diversión con el bar y a futuro lo mas natural es que ellos copien el modelo.

Se supone que una de las maneras de ir reduciendo el consumo sobre todo en la población joven debe de ser a través de políticas de prevención, iniciadas desde la escuela en el caso de los jóvenes. ¿Cómo se hace esa prevención?. ¿Se incide suficientemente en los Colegios, advirtiendo de los problemas que general el exceso de alcohol a corto y largo plazo? ¿ Cual es la actitud de los padres ante este tema?¿ Se habla con los hijos, se ponen limites o cuando un adolescente o joven llega a casa borracho se piensa que es algo circunstancial y no se le da valor?.

Los expertos nos decían, que no se hacen intervenciones con metodología y  que por otra parte el poder de determinadas políticas es muy influyente.

Sin duda hay muchos factores en juego, que impiden a la propia Administración hacer suficiente esfuerzo para  plantearse determinadas políticas (reducción de bares, horarios, controles, multas….) Si no gustan las acciones represivas, habrá que incidir mas en otras formas de prevención. Las fiestas de los pueblos, el pincho-pote, la época de las sidrerias son formas habituales de celebrar las fiestas y no digamos nada, ahora que llega la Navidad.

Siempre es muy importante, la sensibilización y es lo que hacen Asociaciones como AERGI. Hay que reconocerles el gran esfuerzo que realizan en pro de las personas que padecen esta enfermedad, para evitar que caigan o recaigan.

 

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