Enfermera Escolar una figura necesaria

Desde aquí quiero felicitar al Colegio de Enfermería de Cantabria, por haber logrado el compromiso por parte del Presidente de su Comunidad Autónoma, de  ” poner una enfermera en cada uno de los Colegios de Cantabria, en un futuro no muy lejano”, según palabras dichas por el Sr. Revilla en la primera Jornada de Enfermería Escolar,celebrada recientemente en esa provincia.

Al parecer esa Jornada ha sido  el resultado de un proyecto piloto de la FECAN, realizado durante tres años en cuatro Colegios,  en los que se contrató a una enfermera y donde ya se han obtenido resultados objetivos, como por ejemplo ” el del aumento del consumo de fruta entre los escolares”

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Cuesta entender la enorme resistencia que existe, por parte de los responsables sanitarios, en habilitar a los centros docentes de enfermeras de salud escolar. En la provincia de Gipuzkoa,  hace aproximadamente treinta años, las escuelas publicas ya contaban con enfermeras en  la  plantilla de las  escuelas,  contratadas por el Ayuntamiento y así mismo el Gobierno Vasco ,  hace unos veinte años, hizo una convocatoria de enfermeras de Salud Escolar que se dedicaban exclusivamente a ese cometido, atendiendo tanto los centros públicos , como privados. Poco a poco esas figuras fueron desapareciendo, hasta la situación actual,  en la que son las enfermeras de Atención Primaria quienes se ocupan de la salud del niño sano, compatibilizando este trabajo con el resto de actividades de su centro  de Salud.

En todo Gipuzkoa hay solamente  un Centro Escolar, perteneciente a la red privada, que tiene una enfermera contratada. Ni que decir,  que los resultados y la satisfacción por parte de todos, alumnos, padres, profesores etc. es altamente satisfactoria. También es verdad que se trata de un Colegio de mil alumnos aproximadamente.

Tanto los niños como los adolescentes pasan la mayor parte del día en la escuela y es el lugar idóneo para fomentar hábitos de salud y educarles en salud desde pequeños. Hoy día los niños no dejan de asistir a la escuela  porque tengan, crisis epilépticas o sean diabéticos, asmáticos, alérgicos, o tengan algún tipo de discapacidad,  situaciones  que en ocasiones  requieren de intervenciones sanitarias. No hay que olvidar ademas,  las habituales actuaciones que hay que realizar en los centros docentes, como consecuencia de accidentes por deporte escolar u otras causas.

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La presencia de una enfermera durante  el horarios escolar, puede  dar solución a todo ese tipo de actuaciones sanitarias,   evitando llevar al niño al hospital o que sea un familiar o el profesor el que tenga que ocuparse de resolverlos. Tan importante como atender las situaciones de salud,  los accidentes o las revisiones periódicas es,  formar a los niños desde pequeños en alimentación, higiene, educación sexual, tratando de hacer promoción y prevención  de manera que en un futuro vivan un estilo de vida  mas sano. Es fundamental que desde pequeños,  empiecen a comprender y a asumir la importancia de responsabilizarse de su propia salud y eso se logra desde el conocimiento.

Por mucho que los profesores tengan buena voluntad, entiendo que no es competencia, ni responsabilidad de los profesores el ocuparse de una manera sistemática de la salud de sus alumnos. Por esta razón opino que la presencia de la enfermera escolar,  en los centros escolares durante  la jornada laboral, es efectiva, económicamente rentable y esta suficientemente justificada. Otra cuestión es si los centros,  en función del numero de alumnos y del presupuesto (sobre todo en los centros privados), consideran asumible la inclusión de una enfermera en su plantilla. En cualquier caso cuando se vea clara la función y el valor añadido de la enfermera en las escuelas, seguro que se encuentra la solución presupuestaria o la manera de gestionarlo.

Volviendo al principio, a la situación de Cantabria, deseo que las palabras del Presidente no se queden en mera declaración de intenciones y que con el tiempo esa experiencia sirva de ejemplo para otras Comunidades Autónomas.

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