Opinión de un medico sobre la enfermera

Hace unos días recibí por WhatsApp, me lo  enviaba una enfermera,  el enlace de acceso a la carta de Angel Lopez,  medico sevillano en la que reivindica la figura de la enfermera por el trabajo que realiza en su día a día. “Yo sin ti no  soy nada”,  este es el titulo de la carta que tras publicarla en “Redacción Medica” ha sido compartida mas de 3.000 veces en Facebook.

He querido hacerme eco de esta noticia, fundamentalmente porque,  todo aquello que se refiere a las enfermeras me interesa, pero ademas,  porque me ha parecido curioso que un médico reivindique el trabajo de la enfermera de una manera tan espontanea en su Blog y que haya tenido al parecer,  ese impacto.

images-6enfermera-equipo

El mismo,  reconoce que esta forma de pensar,  no es el sentir habitual de los médicos y que en su caso,  el hecho  de desarrollar su trabajo en un pueblo pequeño y con pocos recursos,  le da otra perspectiva de lo que supone el trabajo de la enfermera. En cualquier caso quiero desde aquí,  agradecer al Sr. Lopez la deferencia,  al ensalzar la figura de la enfermera,  porque a nadie le amarga un dulce y aunque puede haber mucha gente que lo piense, no estamos acostumbrados a resaltar lo positivo de las personas ni de los profesionales, mas bien,  tenemos la mala costumbre de incidir en lo negativo.

Quiero además,  añadir a la opinión del Sr Lopez, la mía. Partiendo de que todos los profesionales sanitarios  somos miembros del equipo de salud y que todos, teniendo claras sus competencias,  somos necesarios, diría que  todos sin todos, no somos nada” o lo que es lo mismo,  nadie es nada sin todos”. 

images-6equipo-salud

Pero sobre todo,  las primeras que tenemos que estar orgullosas de ser enfermeras somos, las propias enfermeras, reconociendo el papel que jugamos en el sistema sanitario y acostumbrándonos a ser más asertivas.  Cuando yo termine el año 1967, los estudios de ATS, en la Casa de Salud Valdecilla, donde estudiábamos  internas,  en un régimen de disciplina militar, todo el mundo se rifaba a las enfermeras de Valdecilla, ya que se terminaba la carrera con una formación practica,  con la que te sentías capaz  de trabajar en cualquier Hospital y muchas de ellas a los pocos días eran propuestas para ser supervisoras. No ocurría lo mismo con la formación teórica, pero esto pasaba en todas las Escuelas de la época. La enfermera era formada por el medico y para el médico y no se esperaba mas de ella, simplemente que cumpliera las ordenes medicas y que fueras  disciplinada. Yo no imaginaba entonces ni por lo mas remoto,  que  después de muchos avatares pudiéramos llegar en el año 1977- 1980 a ser Diplomados Universitarios, con una formación en ese momento,  mas teórica que practica (al contrario de lo que paso con el ATS) y  que la mayoría de los ATS  pudiéramos convalidar el ATS por el Diplomado en Enfermería, tras habernos presentado a un examen a través de la UNED. Para ello,  tuvimos que estudiar asignaturas que hasta ese momento no habíamos nunca visto (estadística, bioquímica, legislación,  administración, salud publica..). Así  ha ido evolucionando nuestra profesión,  hasta llegar al Grado, Master y Doctorado. Ya no hay excusas para el que quiera llegar al rango mas alto de nivel académico. Esta es la situación actual de la profesión enfermera, a pesar de que siga teniendo sus sombras. Por eso digo,  que debemos de estar orgullosas de lo que somos y tenemos, situar en el centro de nuestra atención al paciente y no al medico como antaño y no esperar a que otros nos reconozcan, sino reconocernos nosotras mismas.

 

 

Deja un comentario